Endocrinología del hombre

Hipogonadismo masculino

El hipogonadismo del hombre es un trastorno producido por un déficit de los niveles de testosterona que se acompaña de signos o síntomas asociados.

Diagnóstico

El diagnóstico requiere la determinación de testosterona en varias medidas espaciadas en el tempo. Las concentraciones de gonadotropinas FSH y LH ayudan a distinguir entre:


  • Hipogonadismo primario o hipergonadotropo (concentraciones elevadas de FSH-LH)
  • Hipogonadismo secundario o hipogonadotropo (concentraciones bajas o en el límite inferior de FSH-LH).

A menudo es necesario completar el estudio con una serie de hormonas y parámetros complementarios.

Sígnos y síntomas

Los signos y síntomas más habituales de la testosterona baja son:


  • Disminución de deseo sexual o libido.
  • Disfunción eréctil y disminución de erecciones matutinas.
  • Cambios en la composición corporal: pérdida de masa muscular e incremento de grasa.
  • Empeoramiento de la fuerza y rendimiento físico.
  • Disminución de vello o en la frecuencia de afeitado.
  • Cansancio y pérdida de energía.
  • Cambios de humor (depresión, ansiedad) y peor capacidad de concentranción.
  • Ginecomastia, etc.

Tratamiento

El tratamiento consiste en la terapia de reemplazo con testosterona (TRT) con el objetivo de alcanzar niveles fisiológicos de testosterona, individualizándose en cada paciente la vía de administración y dosis adecuada.


Entre los beneficios de la terapia de reemplazo hormonal con testosterona se encuentran:


  • Mejora de la composición corporal: ganancia de músculo, pérdida de grasa corporal y aumento de la densidad mineral ósea.
  • Mejora del estado de ánimo, concentración, vitalidad, rendimiento y calidad de vida.
  • Beneficios sobre el metabolismo de la glucosa y del perfil lipídico.
  • Mejoría de la libido y función sexual.

Hipogonadismo relacionado con la edad o de inicio tardío (andropausia)

El hipogonadismo de comienzo tardío (HCT) es un conjunto de signos y síntomas que aparecen como consecuencia del descenso relativo de la secreción testicular de testosterona asociado al envejecimiento fisiológico. También se denomina como deficiencia parcial de andrógenos en el adulto mayor, término que describe con bastante exactitud los cambios hormonales.

Entre los 40 y 70 años de edad, los niveles de testosterona sérica disminuye entre un 1-2% cada año, aunque este declive varía enormemente en cada varón. Las razones por las cuales se produce esta caída son multifactoriales (envejecimiento testicular, reducción en la producción de andrógenos suprarrenales, obesidad, diabetes, consumo de tabaco y alcohol, actividad física, depresión, enfermedades crónicas intercurrentes, etc).

La deficiencia de andrógenos afecta negativamente a la salud y a la calidad de vida, sin embargo existe controversia sobre su seguridad a nivel cardiovascular. Publicaciones recientes demuestran que tanto una concentración baja como elevada de testosterona es un factor de riesgo de enfermedad cardiovascular. En los casos de deficiencia la terapia hormonal con testosterona parece seguro e incluso beneficiosa, siempre que se realice bajo prescripción médica, con un adecuado seguimiento y vigilancia de posibles efecto secundarios, especialmente de parámetros relacionados con la próstata.

Hipogonadismo asociado a obesidad.

La obesidad es una de las causas más habituales en el hombre de presentar déficit de testosterona. Esta situación se denomina hipogonadismo asociado a la obesidad. Su presencia se relaciona con un aumento del riesgo de sufrir complicaciones cardiometabólicas como hipertensión, diabetes, síndrome metabólico y enfermedad cardiovascular.

Entre los mecanismos involucrados en el déficit de testosterona en la obesidad se encuentran: la resistencia a la insulina, el aumento de la actividad aromatasa en el tejido graso que produce la conversión de testosterona en estradiol, la elevación de citoquinas proinflamatorias, etc. La obesidad y el déficit de testosterona se retroalimentan, de forma que el descenso de testosterona favorece el incremento de grasa y esto a su vez disminuye sus niveles.

El tratamiento del hipogonadismo asociado a obesidad se centra en la pérdida de grasa y en la terapia de reemplazo hormonal (siempre que se demuestre el déficit analítico de testosterona y sintomatología de hipogonadismo asociada). Ambos pilares del tratamiento mejoran el perfil metabólico del paciente, su composición corporal y su calidad de vida.

Otras fines de la testosterona

El uso de testosterona se ha popularizado en los últimos con otros fines no clínicos por sus propiedades antienvejecimiento (antiaging) y como anabolizante para el desarrollo muscular. Se debe advertir que la administración de testosterona sin criterio médico puede conllevar numerosos y serios problemas para la salud, especialmente si se alcanzan concentraciones suprafisiológicas de testosterona, como un aumento de enfermedad cardiovascular, alteraciones hepáticas, infertilidad, alopecia, acné, ginecomastia, enfermedades de la próstata o alteraciones psicológicas.

Ginecomastia

Se define como el exceso de tejido glandular mamario alrededor de la areola en el hombre uni o bilateral. Suele aparecer por un desequilibro hormonal entre andrógenos y estrógenos, pudiendo ocurrir de forma fisiológica en la pubertad o en la senectud. Es necesario diferenciarlo de la adipomastia (producido por una acumulación de tejido graso en ese nivel).

Aparte de las situaciones fisiológicas mencionadas en las que puede aparecer, existen numerosas causas de ginecomastia (fármacos, uso de anabolizantes, tóxicos, alteraciones hormonales, enfermedades, etc). El diagnóstico requiere habitualmente una prueba de imagen y evaluación bioquímica hormonal. El tratamiento dependerá de la causa, tamaño y tiempo de evolución. Existe tratamiento farmacológico para tratar la ginecomastia aunque en ocasiones puede ser necesario la cirugía si no es efectivo.

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